Antes de empezar: una invitación que permita decir que no
Este plan sirve para una pausa social o una celebración informal entre 3–8 compañeros. No es una dinámica de evaluación, una entrevista ni un ejercicio obligatorio. Si hay personas con distinta responsabilidad en la empresa, conviene decir expresamente que participar, observar o salir antes son opciones igualmente válidas.
Podéis presentar la propuesta así: «Tenemos cinco rondas cortas para quien quiera jugar. Se puede pasar, no hace falta hablar del trabajo y no vamos a guardar puntuaciones individuales». Elegid a alguien que lea las consignas sin asumir el papel de juez. Un dispositivo sirve para consultar esta página; no hacen falta cuentas, perfiles ni datos personales.
Minutos 0–4: construid un lugar de descanso imaginario
Imaginad que podéis preparar una sala de descanso sin límites de presupuesto ni de física. Cada persona añade un único detalle: una ventana, un sonido, un objeto o una forma de sentarse. No habléis de defectos de la oficina real ni de lo que alguien debería cambiar.
Ejemplo: «Una ventana al mar». La siguiente persona añade: «Una lámpara que cambia de luz según el paisaje». Otra continúa: «Un sofá donde siempre cabe alguien más». Al cerrar, quien lee resume la sala en tres detalles. No hay que votar qué propuesta merece quedarse.
Si cuesta arrancar, ofreced dos opciones sencillas: ¿una biblioteca silenciosa o un jardín cubierto? Cada cual puede elegir una o pasar.
Minutos 4–10: diseñad un invento para una molestia diminuta
Elegid una de estas tres consignas. En parejas o tríos, pensad durante un par de minutos un nombre y dos funciones. Después, alguien cuenta la idea en dos frases; también podéis contarla entre todos.
- Un paraguas que se guarda seco en cuanto entras en casa. ¿Dónde va el agua y cómo sabes que está listo?
- Un marcador de libros que recuerda dónde estaba la frase que te gustó. ¿Cómo te lo señala sin hacer ruido?
- Una bolsa que siempre deja arriba lo que vas a necesitar primero. ¿Cómo se lo indicas antes de salir?
Ejemplo: «Nuestro paraguas se llama Nube de Bolsillo. Guarda el agua en una pequeña nube que solo llueve cuando la llevas sobre una maceta». No se valoran conocimientos técnicos ni viabilidad. La consigna consiste en inventar una solución simpática juntos.
Minutos 10–16: resolved cuatro preguntas en común
Leed las preguntas de una en una. El grupo propone una respuesta conjunta antes de abrir la solución. Podéis debatir sin cronómetro; si no hay acuerdo, escuchad dos razones y elegid una. No anotéis quién se equivoca.
Una cinta mide un metro y medio. ¿Cuántos centímetros mide?
Ver solución
150 centímetros. Un metro son 100 centímetros y medio metro son 50.
¿Qué palabra sobra si clasificamos por número de lados: triángulo, cuadrado, pentágono, círculo?
Ver solución
Círculo: no es un polígono de lados rectos. Si alguien propone otro criterio razonado, escuchadlo antes de cerrar.
Si tres amigos comparten seis mandarinas por igual, ¿cuántas recibe cada uno?
Ver solución
Dos mandarinas por persona. La operación es 6 dividido entre 3.
Una historia empieza un viernes y continúa dos días después. ¿Qué día es?
Ver solución
Domingo: sábado es un día después y domingo, dos.
El propósito es decidir juntos. Si el bloque parece demasiado escolar para vuestro grupo, sustituidlo por otro invento del apartado anterior.
Minutos 16–23: preparad una expedición absurda
La misión consiste en visitar una isla donde todo flota a diez centímetros del suelo. Tenéis que decidir tres cosas: cómo os movéis, cómo lleváis la merienda y qué recuerdo imaginario traéis de vuelta. No hay una respuesta correcta.
- Una persona propone una forma de moverse. La siguiente añade una precaución amable para que todos puedan usarla.
- Otra propone cómo transportar la merienda. Alguien más explica cómo compartirla sin que se escape flotando.
- El grupo elige un recuerdo que no quite nada a la isla: una historia, un dibujo imaginario o una nueva palabra.
Ejemplo de solución: «Nos movemos en zapatillas con anclas de nube, llevamos la merienda en una cesta que responde a su nombre y nos traemos la palabra flotisombra». Quien quiera puede limitarse a elegir entre dos ideas. Evitad convertir la escena en una imitación de un compañero o de su forma de trabajar.
Minutos 23–30: cread un cierre compartido
Preparad una invitación imaginaria para volver a esa isla. La primera frase dice qué encontrará quien vaya; la segunda, qué puede hacer; la tercera, que no tiene obligación de participar en nada. Repartid las frases entre personas distintas o componedlas entre todos.
Ejemplo: «En nuestra isla hasta las sombras flotan. Puedes venir a merendar o simplemente mirar el paisaje. Si prefieres quedarte en tierra, te contaremos la historia a la vuelta». Leed la invitación una vez y cerrad la sesión. No hace falta premiar la mejor intervención ni preguntar quién ha sido más creativo.
Si el grupo quiere seguir, proponed la demo de quiz de FettiPop: cinco preguntas, sin temporizador y con puntuación conjunta. Si prefiere terminar, el plan ya tiene un cierre completo.
Cómo adaptar la sesión sin convertirla en una obligación
- Si solo tenéis quince minutos, haced el lugar imaginario, un invento y la invitación final.
- Si alguien entra tarde, resumid la consigna actual; no le pidáis recuperar turnos perdidos.
- Si el grupo mezcla idiomas, permitid respuestas breves y ayuda para formularlas. No valoréis vocabulario ni rapidez.
- Si participan más de ocho personas, no alarguéis la ronda con ocho presentaciones extra: este guion está pensado para un círculo pequeño.
- No grabéis intervenciones ni guardéis respuestas como perfiles de personalidad. La actividad termina al acabar la reunión.
Dudas frecuentes
¿Sirve para conocerse entre compañeros nuevos?
Puede servir para compartir una actividad sencilla. No sustituye una bienvenida real ni obliga a contar experiencias personales.
¿Hay que elegir ganadores?
No. Los cinco bloques son cooperativos. El quiz tiene respuestas, pero no una clasificación individual.
¿Es una herramienta de formación de equipos?
Es una propuesta editorial para una reunión social informal. No evalúa competencias, clima laboral ni resultados profesionales.